Venezuela y Bolivia instan a defender intereses de exportadores 


23.12.08 Moscú- Rusia .- Bolivia y Venezuela instaron este martes a convertir el Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG) en un instrumento eficaz de defensa de los intereses de los productores del carburante.

"Venezuela es uno de los fundadores de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), y hemos venido aquí con la misma intención de defender nuestros intereses en el ámbito de la producción de gas", declaró el ministro venezolano de Petróleo, Rafael Ramírez.

El titular venezolano dijo en la reunión ministerial de la FPEG que se celebra en Moscú que es preciso elaborar instrumentos y mecanismos que permitan una mejor interacción con los países productores para "evitar la competencia" entre ellos y "en aras de la conservación de unos precios justos de gas".

"Venezuela extraerá gas en bien de nuestro pueblo y de la economía mundial", remarcó Ramírez según el portal Finanzas de España.

Por su parte, el ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Saúl Ávalos, declaró que su país no quiere vender gas para que otros países, que aspiran al dominio del mundo, vivan bien, en alusión particularmente a Estados Unidos.

"En el Foro participamos como estados soberanos con la esperanza de que nuestras relaciones alcancen un nuevo nivel, de que la FPEG se convierta en un espacio de diálogo entre países amigos. Solo así podremos avanzar en la creación de nuestra organización y sentirnos verdaderos dueños de nuestros recursos", manifestó.

Mientras, el vicepresidente del consorcio gasístico ruso Gazprom, Alexandre Medvédev, insistió hoy en que el Foro "no es una OPEP del gas", como proponen algunos de sus participantes.

En vísperas de la cita de Moscú, Medvédev explicó que entre la FPEG y la OPEP "no caben analogías, pues los mecanismos de la OPEP, basados en el establecimiento de cuotas de extracción, no pueden aplicarse al sector del gas, que opera con contratos de suministro a largo plazo".

Creado en 2001, el FPEG está integrado por los productores de gas más importantes del mundo con el fin de promover sus intereses comunes, aumentar la cooperación y coordinación entre ellos e impulsar también el diálogo con los consumidores de gas.

Los integrantes del Foro poseen el 73 por ciento de las reservas mundiales de gas y controlan el 42 por ciento del hidrocarburo que se comercializa anualmente en el mundo.

El FPEG engloba a Argelia, Bolivia, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irán, Libia, Malasia, Nigeria, Qatar, Rusia, Trinidad y Tobago y Venezuela, así como a Guinea Ecuatorial y a Noruega en calidad de observadores. Fuente: ABI 

                                    El problema del gas

En Argentina se quejan por importación de gas en barco

Pozos de gas. Éstos no se han ampliado en el país por falta de inversión. • Bolivia todavía no puede cubrirle el volumen comprometido, ya que esa nación tiene que buscar el energético en otros países. La crisis boliviana aún repercute en el mercado interno argentino del consumo de gas natural, ya que consideran que el alquiler del buque regasificador se extenderá hasta 2012, con Gas Natural Licuado, a casi ocho veces más caro que el que provee Bolivia y que implica un costo económico de casi 15 millones de dólares diarios. Según informan los medios de prensa del vecino país, el Gobierno argentino está muy cerca de prorrogar por cuatro años más el alquiler del buque regasificador que se encuentra anclado en Bahía Blanca y que permite inyectar hasta 8 millones de metros cúbicos diarios de gas (MMmcd). La urgencia del Gobierno argentino se sustenta en la escasez de gas natural que Bolivia debería estar enviando y que no logra completar los 7.7 MMmcd, y tan sólo envía un promedio de 1,8 y 2,5 MMmcd, lo que provoca el déficit en ese país. No obstante, el Gas Natural Licuado (GNL) tiene un precio casi ocho veces más caro que el gas que entregan los productores locales a sus consumidores y que, principalmente, proviene de Bolivia. La prensa bonaerense lamenta que: “Llegó en una operación relámpago y por cinco meses, pero ahora su estadía va camino a prorrogarse hasta 2012”. Costos altos De la misma manera, lamentan que con esa medida, la importación de GNL por barco, que se había instrumentado como una salida de emergencia para el invierno, se convertirá en algo habitual, aunque con un costo económico altísimo de casi 15 millones de pesos argentinos diarios. “El gas que arriba por vía marítima tiene un precio promedio de 17 dólares por millón de BTU, que resulta casi ocho veces superior al valor que se les reconoce a los productores locales y el doble de lo que se paga por el combustible que envía Bolivia. El Ministerio de Planificación que conduce Julio De Vido decidió hacer uso de la opción de prórroga que prevé el alquiler del buque regasificador y pactar una nueva contratación hasta fines de 2012. Con el gas importado por barco, el Gobierno busca cubrir los vacíos que dejan los menores envíos de Bolivia y destinar una parte de su producción a Chile durante los meses de calor con el fin de morigerar los recortes que se vienen aplicando a los clientes transandinos desde principios de 2004. Según los contratos de provisión de gas que suscribieron el ex presidente Néstor Kirchner y Evo Morales, a partir de 2008 Bolivia debía enviar a la Argentina 7,7 MMmcd. Pero, por la falta de inversiones y la crisis política además económica interna, la administración boliviana sólo esta enviando un volumen diario que oscila entre 1,8 y 2,5 MMmcd. Ejemplo regional La opción del Gobierno argentino no tardó en ser replicada en otros países de la región que también tienen una fuerte matriz energética en base al gas natural, un ejemplo de ellos son las iniciativas simultáneas que salieron a desplegar las autoridades uruguayas y brasileñas. En el caso de Uruguay, el gobierno de Tabaré Vázquez está negociando la instalación de un barco regasificador en Montevideo para garantizar el abastecimiento interno. Por su parte, Brasil confirmó en la última semana la contratación de dos buques para importar GNL que entrarán en servicio a fines de 2008 en el estado de Ceará y en Río de Janeiro. Más allá de asegurarse la presencia del barco regasificador, la administración de Cristina Fernández de Kirchner no ha podido aún encarrilar la situación económica de la estatal Enarsa que es la encargada de llevar adelante la operación comercial de importación de GNL. Según el esquema oficial, las compras de GNL se iban a cubrir por dos vías. Por un lado, con la venta de una parte del combustible a las grandes industrias que debían pagar el precio real del gas. Y por otro lado, con las mayores retenciones aplicadas a las exportaciones de gas a Chile y Uruguay. La prensa argentina refleja que hasta ahora, Enarsa no ha podido facturarle ese gas a ninguna industria y tampoco vio los ingresos extras que iba a recibir por la fuerte suba impositiva dispuesta sobre las, cada vez más reducidas, exportaciones de gas que se concretan a los países vecinos. Fuente: El Diario - Bolivia